Con la entrada en vigor de los MASC, la reorganización de los Tribunales de Instancia y la plantilla LexNet, surge la pregunta: ¿Cambio estructural o simple cambio de nombre? Cuando aún no hemos digerido el impacto de los MASC ni la oleada de acuerdos de unificación de criterios —cada juzgado con los suyos, en una clara contradictio in terminis— entra en vigor la nueva organización judicial de los Tribunales de Instancia.
Todo ello en un sistema que, según la propia LO 1/2025, sufre de “insuficiencia estructural”, pero que se pretende reformar sin hoja de ruta clara, sin calendario realista y sin consolidar pasos previos. Cambiar la fachada sin tocar los cimientos.
En paralelo, la práctica diaria nos plantea preguntas concretas:
- En el monitorio, el uso obligatorio de MASC y de la plantilla LexNet es ya habitual.
- La demanda redactada por el letrado queda como simple anexo.
- Pero ¿quién garantiza que los datos en la plantilla sean correctos? ¿El letrado? ¿El procurador? ¿El sistema?
En pfsLEGAL lo gestionamos con procesos claros y herramientas tecnológicas, pero la duda sigue ahí. Y más aún cuando ni siquiera está claro cómo debemos numerar los autos o dirigir nuestros escritos con la nueva estructura de órganos colegiados.
¿No habría sido más sensato limitar los MASC a materias con tradición de litigios masivos, como cláusulas bancarias o reclamaciones a compañías aéreas? ¿Y aprovechar esta reorganización judicial para simplificar de una vez los tipos de procedimiento y los formularios en LexNet?
Confiamos, una vez más, en la profesionalidad y compromiso de jueces, LAJs, gestores, tramitadores y el resto de operadores jurídicos para mantener en pie el sistema pese a la falta de claridad normativa.
Menos mal que casi es agosto. Confiamos en que en septiembre llegue algo más que el calor: una verdadera dirección y un calendario para ordenar este caos constructivo.




